|
Hola a tod@s. De verdad yo me siento tonto. Pierde media horita en leer esto y dime cómo te sientes. A continuación os pongo una cita de JUAN MANUEL DE PRADA y un enlace a un fragmento de película (El Concursante) para que penséis un poco en cómo nosotros vamos a vivir en estos tiempo venideros, y lo que es peor, cómo nuestros hijos, sobrinos y demás descendientes serán pequeños esclavitos de una trama que desde hace mucho tiempo se viene gestando con engaños vestidos de ilusiones y bienestar, y que todos nosotros no hemos sabido ver con anticipación, metiéndonos de lleno en el juego. Si tuvierais que manipular a un montón de gente a la vez y aseguraros de que van a hacer lo que queréis y trabajar para vosotros sin protestar, ¿Cómo lo haríais?. ¿No se os ocurre?. Es bien sencillo si eres listísimo (yo no lo soy y por eso no lo vi venir). Solo tienes que hacer creer a todo el mundo, que pueden conseguir lo que quiera, solo tiene que comprar todo lo que desee, coche, piso, lujosas vacaciones, cualquier cosa que se le antoje. Ya no hay diferencias de clases sociales. Cualquiera puede tener lo que desee. Estamos en un constante tiempo de bonanza y si no puedes pagarlo en el momento, no te preocupes. Hazlo a crédito. Tú cada vez vas a ganar más y lo que compres se va a revalorizar, con lo que nunca vas a perder dinero. Lo único que tienes que hacer es trabajar e ir pagando las cómodas letras. Este ha sido el engaño. Nos dejamos engañar. Cuando crees que posees todo lo que querías, Tienes que trabajar para mantenerlo, y como quieres mantenerlo, procuras no protestar para no perder el trabajo y con ello todo lo que has adquirido. Bueno, pero es que ya hemos empezado a protestar. Nada, Nada. Nos montan una crisis absurda (está basada solo en especulación y para resolverla solo hay que acabar con la especulación de esas agencias, bancos y gobiernos), empezamos a perder el trabajo, nos amenazan con quitarnos el piso, el coche y ya te conformas con poder comer algo durante el mes. Joder! Soy un esclavo, pero un poco más moderno. Cambia el látigo por un embargo y las cadenas por una hipoteca que te obliga todo el día a pensar en una única cosa y no verás ninguna diferencia. O ¿Si la estás viendo?. Quizá piensas que a tí no te va a pasar. Bueno, pues espera un poco :) Este enlace os explica qué es una crisis (vosotros diréis si es absurda o no, y no os dejéis engañar por los que se empeñan en decir que todos es más complicado. Les interesa que lo veáis complicado para que no veáis la simplicidad de lo que está ocurriendo). http://www.youtube.com/watch?v=ezcWNpU1HGA Bueno, como ya estamos ocupados por entero en qué vamos a comer y cómo vamos a pagar lo debemos, es difícil, que prestemos atención a otras maniobras, tramas, y engaños que tienen como misión maniatar y manipular a 7.000 millones de personas en todo el mundo. El desarrollo tecnológico ha permitido que aún nos podamos expresar con cierta libertad y ponernos de acuerdo para realizar protestas en todo el mundo simultáneamente (Tenéis el 2011 plagado de ejemplos). Esto es ciertamente un grano en el culo para quienes están orquestando todo lo que venimos observando. ¿Cómo van a resolver esto?. Muy fácil, con la propia tecnología que nos han brindado. Hoy la mayoría de nosotros tiene internet en casa y participamos en mayor o menor medida en redes sociales que son gratuitas, y/o utilizamos correos que nos han proporcionado también gratuitamente. Además en los últimos años nos hemos muerto por tener un teléfono de última generación, con conexión a internet, redes sociales, GPS, whatsapp, montañas de aplicaciones más o menos chorras que lo único que hacen es leer nuestra información en el móvil. Nadie se pregunta ¿por qué en un mundo en el que hay que pagar por todo nos ofrecen tantas cosas gratuitas?. Que buenos samaritanos y qué buen corazón :). ¿Qué pueden estar sacando a cambio? Si yo fuera propietario de una de esas redes sociales o correos electrónicos tendría complejísimos programas analizando lo que escribimos y relacionándonos a unos con oros para ver qué gustos tenemos cada uno, y si tú no cuentas nada de ti, ya lo hará algún conocido tuyo. Además sé por dónde paseas y que lugares frecuentas gracias al GPS y tu propia colaboración (¿no compartes tus rutas desde tu programa de deportes o navegador?). Después lo vendería al mejor postor (Grandes Empresas de Moda, de Tecnología, etc ...), ¿Qué gran empresa no querría saber de antemano y a ciencia cierta qué es lo que te gusta?. Pero ... esto no es lo único malo que puede ocurrir en Internet. Lo peor acaba de empezar ahora con el caso de MegaUpload. Con el pretexto de la piratería se han barrido de un plumazo todos nuestros derechos a la privacidad. Podría ser lógico que fueran a por los archivos ilegales, pero ¿Que ha pasado con mis Backups? ,¿Con mis fotos?, ¿Con los Apuntes de Universidad?, con el libro que escribí y que estaba compartiendo con tod@s, etc, etc ... Ahora sí que no tienes libertad (si puedo examinar lo que dices y no me gusta y puedo castigarte ... Da un poco de miedo, ¿No?). El calendario Maya acaba en 2012. Yo no creo que se acabe el mundo, pero por pura casualidad, si puede coincidir con el fin de la existencia del poco mundo libre que nos quedaba. A continuación pongo la cita de JUAN MANUEL DE PRADA que da un enfoque al tema de MegaUpload, del que puede que como yo, antes no fueses consciente. "Sospecho que el cierre de Megaupload, así que pasen cincuenta o cien años, será contemplado como el detonante de una batalla cuyas proporciones aún ni siquiera podemos imaginar. A simple vista, parece una batalla contra la piratería en internet; pero se trata de algo mucho más vasto y amedrentador. Desde luego, cerrar Megaupload para evitar la descarga ilegal de archivos digitales protegidos por derechos de autor resulta pueril y grotesco: mañana mismo los archivos que se hospedaban en Megaupload ya habrán hallado alojamiento en otro sitio. Y si mañana ese sitio es también cerrado, se abrirán cincuenta más; y así sucesivamente, en progresión geométrica. No hace falta ser ningún lince para vislumbrar que así ocurrirá; y sospecho que a los gerifaltes que hayan diseñado este golpe, aunque no sean linces, tampoco se les escapará que su acción es completamente inútil, o incluso perjudicial, pues los nuevos servicios de almacenamiento y descarga que surjan tras el cierre de Megaupload mejorarán las prestaciones del servicio que ayer cerraron. Y puesto que una evidencia tan gigantesca no puede escapárseles, hemos de deducir que han cerrado Megaupload con otro propósito. Y ese propósito no es otro sino irnos preparando para lo que viene. El cierre de Megaupload sirve, en primer lugar, para medir el grado de resistencia de los usuarios de internet ante el atropello arbitrario, pues supongo que en Megaupload, junto a archivos protegidos por derechos de autor, convivirían otros muchos perfectamente legales. Al hacer desaparecer ese material por las bravas, quienes han planeado esta operación desean calibrar hasta dónde alcanza la reacción popular; y, viendo que tal reacción no ha sido excesiva, habrán concluido que la gente está "bizcochable" para formas más ensañadas de allanamiento e intromisión en su intimidad. Y aquí enlazamos con el propósito final auténtico de una operación de estas características: no se trata de cerrar un servicio de descargas ilegales, sino de ir acostumbrando a la gente a una vigilancia policial de sus navegaciones por internet, para evitar tales descargas ilegales (o para evitar, en realidad, lo que les venga en gana). Cuando, un tanto ingenuamente, se compara el cierre de Megaupload con la ley seca que, hace casi un siglo, prohibió la venta de alcohol en los Estados Unidos y favoreció la floración de un negocio ilegal de producción, distribución y venta de bebidas alcohólicas se olvida una diferencia esencial: hace casi un siglo, no existían medios materiales que permitieran localizar los lugares donde tales negocios se efectuaban, pues para ello se hubiese necesitado un infinito número de policías que, con infinitas órdenes judiciales de registro, hubiesen inspeccionado casa por casa, almacén por almacén, sótano por sótano. Hoy hay ingenios que registran al dedillo nuestras navegaciones por internet: de momento (dicen que) tan sólo los emplean para seguir el rastro a pederastas y distribuidores de pornografía infantil; veremos lo que ocurre de aquí a unos pocos años. Recuerdo a un amigo ingeniero de telecomunicaciones que me aliñó, hace ya más de una década, mi primera conexión a internet. A este amigo le provocaba gran hilaridad que la gente se creyera que internet había venido a expandir la libertad y no sé cuántas zarandajas más. "Nunca se ha inventado un procedimiento tan fácil ni tan barato para tener a la gente controlada", me dijo entonces. Esa es la batalla que ahora comienza, mucho más vasta y amedrentadora que una mera escaramuza contra la piratería; y sospecho que esa batalla tiene un vencedor y un perdedor asegurados." |